PROFESOR FERNANDO VITERI  

Las personas que transitaron intensamente los caminos de la vida, tienen la virtud de pasar por un proceso de modelación que da el tiempo, que los mas capaces, los sabios, transforman en inteligencia reflexiva, en silencio, en reconocimiento inmediato de lo relevante. Este es el Fernando que yo conocí.
Recuerdo mis sensaciones antes iniciar mi periodo de estudio con el, en el  Departamento de Ciencias Nutricionales de la Universidad de California en  Berkeley,  donde Fernando era profesor desde 1986. Pasaban por mi mente los nombres y temas a los que asociaba su nombre.  Sus  primeros trabajos que se remontaban a mas 40 años, en importantísimas publicaciones, junto a  Nevin SCRIMSHAW, Moisés BEHAR , Guillermo ARROYAVE y  C. TEJADA.  Sus posteriores más de 300 publicaciones, que se habían convertido en  lecturas impostergables para quienes pretendían formarse en el campo de la nutrición.
Luego de un tremendo estrés inicial, pude separar, en el silencio de su laboratorio, el sonido de fondo de una computadora encendida,  el choque de vidrios de algunos tubos de ensayo, las hojas de libros y apuntes y el ingles americano,  para comenzar a sentir los continuos mensajes y gestos  de enseñanza, la siempre presente música clásica, o a nuestro músico Astor Piazzola  que Fernando parecía disfrutar como un porteño. Y comencé entonces a conocerlo, y  sentirme privilegiado de estar a su lado.
Portador de una fina e innata  amabilidad, rápido para saber quien esta delante de él, conocedor de muchas realidades sociales, con una gran capacidad de adaptación, tiene la virtud de hacer sentir bienvenido a quien lo va a conocer. Quien lo conozca rápidamente  sentirá un inmenso placer.     
Fernando es un maestro, con todo lo que esto significa: es un aporte continuo de nuevo conocimiento, enseña todas las herramientas que conoce, es exigente y auto exigente, respetuoso, en fin,  es una guía ética y científica.

Estar junto a Fernando es  vertiginoso. Porque vertiginoso pareciera su pasado y su presente. Aparecen permanentemente referencias, o anécdotas de sus publicaciones, que fueron clásicos de la nutrición humana: The creatinine height index: its use in the estimation of the degree of protein depletion and repletion in protein calorie malnourished children, en Pediatrics 1970; o también   Indices of body composition in infantile malnutrition: total body potassium and urinary creatinine. Am J Clin Nutr. 1970,  que nos acostumbrarían luego a buscar  el  nombre de Fernando en la bibliografía como garante de calidad. Y a continuación la actualidad, la dosificación  semanal de hierro, su metabolismo, sus investigaciones en embarazadas y niños en todo el mundo, y las incesantes preguntas y preocupaciones por resolver problemas.

Los años setenta fueron prolíficos: los estudios de anemia, enriquecimiento de comidas con cereales en niños desnutridos, los importantísimos estudios de deficiencias de micronutrientes, de la importancia de la masa muscular, de las perdidas de agua, electrolitos y nitrógeno en el tubo digestivo durante la recuperación nutricional, los estudios de la flora intestinal,  en publicaciones con LJ Mata, JM Flores, B Nichols, J Alvarado,  Schneider R. En realidad creo que Fernando junto a sus compañeros, sentaban las  bases clínicas de la nutrición  y palpitaban la evolución del conocimiento. Es conveniente recordar algunas de aquellas publicaciones para tomar dimensión de la figura de Fernando y aquel grupo de lideres: Therapeutic implications of electrolyte, water, and nitrogen losses during recovery from protein-calorie malnutrition. J Pediatr.1974; Nutritional rehabilitation centres: an evaluation of their performance. J Trop Pediatr Environ Child Health;  Serum vitamin A, retinol-binding protein, and prealbumin concentrations in protein-calorie malnutrition. II. Treatment including supplemental vitamin A. Am J Clin Nutr. 1973;  Intestinal malabsorption in malnourished children before and during recovery. Relation between severity of protein deficiency and the malabsorption process; Am J Dig Dis. 1973. Haematological status of the Central American population: prevalence of individuals with haemoglobin levels below 'normal'. Br J Haematol. 1972 Morphological aspects of the duodenojejunal mucosa in protein--calorie malnourished children and during recovery. Am J Clin Nutr. 1972; Normal haematological values in the Central American population. Br J Haematol. 1972;  Clinical significance of muscle potassium depletion in protein-calorie malnutrition. J Pediatr. 1972. Determining energy costs of agricultural activities by respirometer and energy balance techniques. Am J Clin Nutr. 1971. Sólo por citar algunas de la misma época, como tantas otras  del Bull World Health Organ, Arch Latinoamericanos de Nutrición, etc. En aquella época también formaría parte de los autores de una muy importante publicación sobre deficiencias de micronutrientes y anemia, que marcaría un muy importante periodo posterior de vastísima producción: Nutritional deficiency and anemia in Latin America: A collaborative study. Blood. 1971.
Quizás las publicaciones tan relevantes de los 70 eran el fruto del paso por una evidentemente muy buena Facultad de Medicina de la Universidad de San Carlos de Guatemala, donde Fernando obtuvo su titulo de Medicina. Luego la  suma de valores en la Universidad de Tennessee, Oak Ridge National Laboratories, en los Estados Unidos, como  Research Scientist, entre 1960 y 1961. También en la Universidad de Cincinnati, Cincinnati General Hospital, de donde egresó como Fellow in Hematology, Nutrition and Metabolism, entre 1957 y 1960, y  Residente en Medicina Interna entre  1961 y 1962.
Pero este tránsito tuvo su coronación en el mítico INCAP, lugar de inspiración, compromiso, trabajo, y creatividad de un grupo muy especial de profesionales que además de generar tanto conocimiento, formaron a la mayoría de los líderes de nutrición de América Latina. Allí  estaba Fernando, en un importantísimo rol y plena producción, cuando un hecho desgraciado, de aquellos que acostumbrábamos a vivir  muchos países latinoamericanos, lo obligó a dejar  su país, e iniciar junto a su familia,  la búsqueda  de un lugar en el mundo. Superó aquel momento apoyado en la fe y la inestimable ayuda, de Adelina, su esposa, que llena de coraje, con sus hijos, atravesó difíciles momentos. Y desde otros lugares  del mundo, Washington, Paris, o California, nos continuó enseñando a través de las cientos de publicaciones que tenemos todos presentes.    
Fernando es creativo;  canaliza positivamente, con inteligencia, perspicacia e ingenio,  la energía que de él fluye; tiene constancia y perseverancia para lograr resultados; innovar y cambiar el punto de vista parece un ejercicio constante para él.
Hablar de Fernando es hablar de un espíritu inquieto. Mi pregunta es  si Fernando desafía el tiempo o lo valora tanto que no puede concebir el ocio. La inquietud per sé no es una virtud, sino que él la  dirige  a concebir o concretar algo. Ese sí parece el otro desafío de Fernando: ver lo que inicia terminado. ¿Para que? Para volver a empezar y así…
Es quizás, esa inquietud que lo lleva a buscar con avidez conocimiento. Es un cultor del conocimiento universal. La música,  la ópera, el conocimiento de diferentes culturas en sus interminables viajes.

Fue galardonado por las más importantes instituciones científicas internacionales: Premiado en el año 2.000 por la Sociedad Internacional de Investigación en Nutrición de la Sociedad Americana de Ciencias Nutricionales (SINR/ASNSc); Primer Premio  W.K.Kellogg por Investigación  en Nutrición Humana en America Latina, en 1997; recibió la  Condecoración de la  “Orden de Pedro de San José de Bethancourt”,   el mayor  honor  que otorga al Servicio Publico el Gobierno de Guatemala a través del Ministerio de Salud, en 2007.
Fue nombrado Profesor, Extraordinario de la Universidad de Navarra, España desde 1997 hasta la actualidad. Y tantos otros reconocimientos asumiendo cargos de Asesor, Experto o Consultor en organismos como OMS,  UNICEF, y  Universidades de otros lugares del mundo.
Por eso mas allá de ser un líder, y referente indiscutido en el campo de la ciencia,  Fernando simboliza el amor a la vida, la inteligencia, la sensibilidad. Como dice Eladia Blázquez en una de las mas hermosas composiciones de tango


 “no es lo mismo que vivir, Honrar la vida”

Fernando lo hizo.

Dr. Horacio Federico Gonzalez

 


 

El día 4 de Noviembre de 2008 se realizó  acto de  imposición del nombre del Prof. Dr. Fernando E. Viteri al Instituto de Desarrollo e Investigaciones Pediátricas (IDIP) del Hospital de Niños “Sor María Ludovica” de La Plata (Ministerio de Salud), centro asociado a la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) de la Provincia de Buenos Aires.
Motivó esta decisión la trayectoria del Prof. Dr. Fernando Viteri en investigación en temas prevalentes de Salud Publica desarrollados en instituciones de la más alta jerarquía internacional y su rol en la creación y desarrollo de este instituto.

Desde el  año 1999 inició un intercambio con nuestra institución visitándonos anualmente. Creó y coordinó las actividades del Comité asesor internacional del IDIP con un altísimo  compromiso y una colaboración  inestimable en todas las áreas que se desarrollaron.

Autor de mas de 300 publicaciones internacionales, el Prof. Viteri egresó de la Universidad de San Carlos de  Guatemala con el titulo de medico y continuó su formación en universidades de los Estados Unidos (Cincinnati y Tennessee). Integró el staff del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP) uno de los centros de investigación en nutrición mas importantes del mundo. Desde el año 1986 es Full Prof. de la Universidad de California en Berkeley, y fue consultor de la Organización Mundial de la Salud, FAO, y UNICEF. Fue galardonado por innumerables organizaciones e instituciones:  Professor Extraordinario de la  Universidad  Navarra, España desde 1997; Primer Premio  W.K.Kellogg  de Investigación en Nutricion Humana en Latino America 1997; Premio Año 2000  de la Sociedad Internacional de Investigación en Nutrición y Sociedad  Americana de Ciencias Nutricionales. Recibió la Condecoración  de la  “Orden de Pedro de San José de Bethancourt”,  el mayor Honor que otorga el Gobierno de Guatemala al Servicio Publico (2007). Ver Currículum Vitae